Las indemnizaciones por accidente en transporte público

Los accidentes sufridos en cualquier transporte público son susceptibles de indemnización, siempre que se cumplan ciertos requisitos. Es muy importante conservar el billete y un parte policial o de urgencias que acredite la relación de causalidad entre el percance y los daños sufridos por el viajero.

Si eres usuario, habitual o no, del transporte público (bus, tren, metro…) seguro que conoces perfectamente lo sencillo que resulta sufrir pequeñas o grandes lesiones en trayectos de todo tipo. Los frenazos, volantazos o acelerones son usuales, especialmente en los autobuses. Las circunstancias del tráfico y la negligencia de los conductores o terceras personas son los responsables de muchos de estos accidentes, que son indemnizables siempre que existan daños personales o materiales, con independencia de su magnitud.

Sí, has leído bien. Todos los usuarios de transporte público tienen derecho a ser indemnizados por daños sufridos en el bus, barco, tren etc., por muy leve que resulte la lesión. Y es que existe un desconocimiento casi generalizado en torno a esta cuestión. No son pocos los que piensan que las indemnizaciones sólo proceden en caso de accidentes graves o muerte y, obviamente, están en un error.

El Seguro Obligatorio de Viajeros

Cuando compras un billete para viajar estás formalizando un contrato con el transportista, que conlleva la cobertura del Seguro Obligatorio de Viajeros (SOV). Éste te cubre en caso de accidente, porque todo desplazamiento implica un riesgo. De esta forma, te pueden indemnizar por daños corporales durante el trayecto, a la entrada o salida del transporte e, incluso, en el momento de entregar el equipaje. El resarcimiento procede igualmente cuando el conductor no es el culpable del siniestro. El SOV, por tanto, da derecho a la indemnización que corresponda y a asistencia sanitaria en casos de incapacidad temporal o permanente, por ejemplo.

Las lesiones corporales más usuales que cubre el SOV resultan como consecuencia de: choques, alcances, vuelcos, salidas de vía, incendio etc.

El Seguro Obligatorio de Viajeros se regula en el Real Decreto 1575/1989, de 22 de diciembre. Como su nombre indica, tiene carácter obligatorio y ampara a todos los usuarios que utilizan medios de locomoción destinados al transporte público colectivo de personas. Se trata de un tipo de seguro privado de accidentes, compatible con cualquier otro que haya suscrito el viajero.

La protección del Seguro Obligatorio de Viajeros abarca a:

  • Todos los usuarios de medios de transporte público colectivo, urbanos e interurbanos cuando circulen por territorio nacional y los desplazamientos que comiencen en dicho territorio. Queda incluido el transporte marítimo.
  • Medios de transporte con más de 9 plazas, además del trolebús y el teleférico.

Conviene recordar que el seguro no cubre a los viajeros que provoquen accidentes en estado de embriaguez o bajo los efectos de sustancias estupefacientes.

El derecho a asistencia sanitaria o la indemnización que corresponda se calculan en función de la graduación de la lesión en cuestión.

Para acceder a las coberturas es preciso disponer del billete, excepto en ciertos casos (pérdida o destrucción del mismo, menores de edad, personal de la empresa etc.).

Es importante saber que el SOV no cubre los daños materiales, sólo los personales o corporales. Y esto no significa que aquéllos no puedan reclamarse, aunque debe hacerse por otra vía.

Si deseas conocer la indemnización a que tienes derecho debes consultar las 14 categorías que se fijan en las tablas del anexo de la ley. Esta operación es compleja y te recomendamos ponerte en contacto con un abogado especializado en accidentes de tráfico, para informarte de todos los detalles y sobre la cantidad que puedes reclamar.

Compatibilidad de indemnizaciones

Una de las dudas más recurrentes de los usuarios de transporte público que han sufrido alguna lesión a bordo es conocer si las indemnizaciones del SOV son compatibles con las que pudieran reclamarse a través del Seguro de Responsabilidad Civil Obligatoria.

A diferencia del primero, el de Responsabilidad Civil (RC) está regulado por el RDL 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor, donde se establece el requisito de la negligencia por parte del causante del daño, o por parte de éste y la víctima, para que pueda desplegarse la cobertura.

Pues bien, una y otra indemnización son en principio compatibles, coincida o no el asegurador. No obstante, en determinados casos operan como complementarias.

Cómo actuar tras sufrir un accidente en transporte público

Es fundamental que quede constancia de tu lesión. Para poder solicitar las oportunas indemnizaciones ha de existir un parte asistencial, de urgencia o un informe policial. Con cualquiera de estos documentos se demostraría la relación de causalidad entre el accidente y los daños sufridos.

En definitiva, nunca dejes el transporte sin que el conductor conozca el alcance de tus lesiones y solicita asistencia sanitaria de forma inmediata.

Por último, no dejes de poner en manos de un bufete especializado en accidentes de tráfico, como Garanley Abogados, la reclamación de tu indemnización por daños materiales o lesiones sufridos en cualquier transporte público. Es la mejor garantía para cobrar lo que realmente te mereces.

Las indemnizaciones por accidente en transporte público
¿Qué te ha parecido este artículo?
Gracias por compatir.