¿Es posible cambiar de colegio al hijo común sin el consentimiento del otro progenitor?

El progenitor que goza de la guarda y custodia del hijo común no puede decidir unilateralmente el cambio de colegio de éste, ya que ese tipo de asuntos entran dentro de la órbita de la patria potestad.


¿Estás separado/a o divorciado/a y tienes hijos menores comunes con tu ex-pareja?. En ese caso sabrás que, con independencia de quien ostente la guarda y custodia de los niños, ambos mantenéis (regla general) la patria potestad compartida de éstos. Esta circunstancia implica una serie de derechos y deberes de los padres para con sus vástagos. Así las cosas, las decisiones relevantes (el traslado de colegio lo es) que afecten a la vida de los pequeños deben contar con el consentimiento de ambos progenitores, sin que el poseedor de la guarda y custodia pueda decidir unilateralmente al respecto.

En los últimos años, se han multiplicado las sentencias que obligan a uno de los progenitores a escolarizar al hijo común en el centro originario, tras una decisión unilateral de traslado. En este sentido, las resoluciones judiciales recuerdan a los padres custodios que la elección de colegio es una cuestión de patria potestad y no de guarda.

La patria potestad engloba todo lo relacionado con la formación, educación y desarrollo de los menores y siempre ha de ejercerse en beneficio de éstos, respetando su personalidad e integridad física y psicológica. La jurisprudencia se ha encargado de enumerar los actos para los cuales resulta imprescindible el consenso de los padres, en relación con la instrucción de los hijos. El cambio de centro de enseñanza es una cuestión trascendental de la que, al menos, debe ser puntualmente informado el progenitor no custodio.

El padre que desee trasladar de centro educativo a su hijo debe comunicarlo al otro por escrito y de forma clara. Si transcurridos 30 días desde la comunicación no existe respuesta por parte del segundo, se entiende que hay un consentimiento tácito.

¿Y si existe desacuerdo entre ambos progenitores?

Si tu pareja y tú no lográis poneros de acuerdo en torno a la idoneidad de uno u otro centro de enseñanza para vuestro hijo o hijos, cualquiera de vosotros puede acudir a la justicia, para que ésta atribuya a uno de los dos la facultad de decisión al respecto.

El padre o madre interesado debe dirigirse al juzgado que dictó la oportuna resolución de patria potestad compartida. Ambos progenitores comparecerán ante el órgano judicial, con el objetivo de explicar el conflicto originado. También se oirá al menor afectado, si hubiese cumplido los doce años o tuviese suficiente juicio. La resolución determinará quién decidirá la elección de colegio. Contra el auto no cabe ningún tipo de recurso.

Si te hallas en esta situación y estás decidido/a a acudir a la autoridad judicial, para que sea ésta la que atribuya la facultad de decidir a ti o a tu ex-pareja, te aconsejamos que recurras a un abogado matrimonialista con experiencia. Es muy recomendable estar asistido por un profesional del derecho en este tipo de casos, a pesar de que en la solicitud no es preceptiva la intervención de abogado y procurador.

Consecuencias del incumplimiento de la patria potestad conjunta

Cuando uno de los progenitores viola las reglas de la patria potestad conjunta, el otro suele recurrir a los tribunales para denunciar la situación y solicitar otras medidas, como la modificación de la custodia o el régimen de visitas. Una sentencia de la Audiencia Provincial de Vizcaya, Sección 4ª (10 de diciembre de 2014), truncó las pretensiones de un padre que pidió el cambio de custodia, tras la decisión unilateral de la madre de cambiar de colegio a la hija de ambos sin consentimiento paterno. No existió, por consiguiente, ni autorización judicial ni comunicación al padre. A pesar de ello, la resolución razonó que la actuación de la progenitora no podía constituirse en motivo para alterar el régimen de la custodia. Eso sí, la sentencia concluyó que por el momento no se cambiaba dicho régimen, sin perjuicio de que en el futuro pudiera adoptarse una solución diferente si la madre, reiteradamente, continúa adoptando otras decisiones sin consultar con el padre.

Otras muchas resoluciones judiciales han optado por esta salida, aunque cada caso es un mundo y no siempre el resultado es el mismo.

Lo que parece evidente es que el bienestar del menor y el superior interés de éste han de estar por encima de cualquier otra pretensión. La utilización de estos temas como arma arrojadiza entre los progenitores separados suele estar a la orden del día, circunstancia que enfatiza la necesidad de una justicia más eficaz y ágil en este tipo de procesos.

¿Es posible cambiar de colegio al hijo común sin el consentimiento del otro progenitor?
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