¿Deben las aseguradoras indemnizar por accidente, en caso de pólizas con impago?

Una reciente resolución judicial del Tribunal Supremo obliga a las compañías aseguradoras a indemnizar a los damnificados por accidentes de circulación, aunque exista impago de la póliza de seguro obligatorio y hasta que no se comunique por escrito la extinción del contrato al cliente.

Cuando suscribes un seguro obligatorio de responsabilidad civil en la circulación de vehículos a motor, la aseguradora no llega a cobrar la primera prima o prima única y en ese intervalo de tiempo sufres un accidente de tráfico del que resultas culpable, tu compañía está obligada a indemnizar a los afectados por el siniestro, siempre y cuando no te haya comunicado con carácter previo y expresamente, por cualquier medio admitido en derecho, la resolución del contrato.

En una reciente sentencia, el Tribunal Supremo afirma que para resolver una póliza del seguro obligatorio de automóviles no es suficiente con acreditar, en caso de impago de la prima, la culpabilidad del tomador. De esta manera, se desestima un recurso de casación interpuesto por una aseguradora, confirmando así una sentencia previa de la Audiencia Provincial de Pontevedra que condenó a dicha compañía a abonar 369.000 euros al Consorcio de Compensación de Seguros. Esta cantidad había servido para indemnizar a los afectados en un accidente ocasionado por un vehículo, aparentemente sin seguro.

En la resolución judicial se indica que el conductor reconoció su culpabilidad en el juicio seguido contra él y el propietario del vehículo. Además, se aportó una comunicación de una entidad de crédito, que instaba al cliente a regularizar el descubierto (la compañía no pudo cobrar la póliza, porque la cuenta del tomador carecía de fondos). No obstante, la sentencia establece que, a pesar del impago de la prima con anterioridad al siniestro, la aseguradora no queda liberada de su obligación de indemnizar porque, frente a terceros, “es preciso acreditar, además, la comunicación recepticia dirigida al tomador del seguro declarando resuelto y sin efecto alguno el contrato”.

Conviene recordar en ese punto que la aseguradora condenada (Seguros Bilbao) comunicó la imposibilidad del cobro de la prima al FIVA (Fichero Informativo de Vehículos Asegurados), para que se procediera a dar de baja la póliza. Sin embargo, dicha acción no fue suficiente para eximir a la compañía del pago de la indemnización porque, como ha indicado el Tribunal Supremo y reiteramos de nuevo aquí, falta la comunicación al tomador del seguro, declarando resuelto el contrato.

Es probable que no tengas claras las funciones del FIVA y del Consorcio de Compensación de Seguros. Por ello y a continuación, te ofrecemos algunas pinceladas sobre ambos.

El FIVA y el Consorcio de Compensación de Seguros

El FIVA es una base de datos pública gestionada por el Consorcio de Compensación de Seguros desde 1996. Su finalidad es suministrar la información precisa, para que los implicados en accidentes de tráfico y autoridades (Guardia Civil, Policías, Servicios de Urgencia…) conozcan, a la mayor brevedad posible, los aspectos relativos a las compañías que cubren la responsabilidad civil de los vehículos afectados. Otra de sus misiones es facilitar el control de la obligación de asegurarse.

Forman parte del FIVA los datos de los vehículos con estacionamiento habitual en España y asegurados con la cobertura de responsabilidad civil obligatoria. Las compañías de seguros deben suministrar a esta base, diariamente, las actualizaciones de datos con bajas y altas de vehículos asegurados, a través del Sistema de Transferencia de Ficheros (EDITRAN). Dichos vehículos se identifican con la matrícula y un código de la marca en cuestión. La información contenida en el FIVA goza de presunción de veracidad a efectos informativos, salvo que se pruebe lo contrario.

Como acabas de leer, el FIVA está gestionado por el Consorcio de Compensación de Seguros, una entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Economía, que se encarga del aseguramiento directo de una serie de riesgos no cubiertos por el mercado y de hacerse cargo, de forma subsidiaria y en ausencia de cobertura por parte de una compañía, de los daños ocasionados, en este caso, por vehículos a motor.

El Consorcio está relacionado con la cobertura de riesgos extraordinarios y sus orígenes se remontan a 1941, cuando se creó el Consorcio de Compensación de Riesgos de Motín, tras la Guerra Civil.

Conclusión

En resumen, la doctrina fijada por el Tribunal Supremo (STS 267/2015, de 10 de septiembre) considera que la falta de pago de la prima del seguro obligatorio antes de un accidente de circulación y la demostración de culpabilidad del tomador no tienen como efecto, por sí mismas, la liberación al asegurador de su obligación de resarcir a los afectados, tal y como consideraba Seguros Bilbao en su recurso de casación (544/2013). Para proceder a la resolución del contrato por impago también se exige acreditar la comunicación recepticia al tomador del seguro, declarando resuelto el contrato.

Como puedes comprobar, las cuestiones relacionadas con las indemnizaciones por accidentes de circulación pueden resultar complejas desde el punto de vista jurídico. Es por ello que, desde Garanley Abogados, te recomendamos acudir a profesionales del derecho con cierta experiencia en este ámbito, para solventar todas las dudas. ¡No lo dudes!, es la mejor garantía para tus intereses.

¿Deben las aseguradoras indemnizar por accidente, en caso de pólizas con impago?
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