Indemnizaciones por accidente de trabajo: Seguridad Social y más allá

Tras un accidente de trabajo, el empleado puede tener derecho a determinadas indemnizaciones de la Seguridad Social y a otras ajenas a esta institución, como las establecidas en los respectivos convenios colectivos.

Un accidente laboral es el que sufre el empleado durante su jornada o en el trayecto de casa al puesto o viceversa. Es preciso que exista un nexo causal entre la lesión producida y el trabajo desempeñado.

Quedan amparados, por este tipo de siniestros, todos los asalariados (trabajadores por cuenta ajena), aún sin estar dados de alta en la Seguridad Social y sin cotizar previamente. Los autónomos tienen la opción de cotizar por contingencias profesionales en la mayor parte de ocasiones. Los TRADE (autónomos económicamente dependientes) están obligados a hacerlo por este concepto.

Es probable que la definición de “accidente laboral” aún te parezca un tanto genérica, así que seamos algo más concretos. La Ley de la Seguridad Social considera accidentes de trabajo los siguientes:

  • Lesiones corporales con ocasión del trabajo realizado por cuenta ajena.
  • Accidentes in itinere.
  • Percances sufridos como consecuencia del desempeño de cargos electivos de carácter sindical.
  • Enfermedades no profesionales contraídas por el empleado al realizar sus labores, siempre que éstas fueran la causa exclusiva de la correspondiente patología.
  • Enfermedades padecidas con anterioridad, que se agraven como consecuencia de las lesiones del accidente en cuestión.
  • Siniestros ocurridos durante actos de salvamento, cuando éstos se hallen relacionados con el puesto de trabajo.
  • Accidentes sufridos en tareas diferentes a las del grupo profesional del trabajador (en misión), ejecutadas en interés del buen funcionamiento de la empresa o en cumplimiento de órdenes del empresario.
  • Imprudencias profesionales no temerarias.
  • Concurrencia de culpabilidad civil o penal del empresario, compañero o un tercero, salvo que no exista relación alguna con el trabajo.

Se presume, salvo prueba en contra, que son constitutivas de accidente laboral las lesiones sufridas por el trabajador durante el tiempo y en el lugar habituales de la actividad.

Quedan excluidos del concepto los accidentes acaecidos por fuerza mayor extraña al trabajo y los ocurridos cuando medie dolo o imprudencia temeraria del empleado siniestrado.

Tipos de indemnizaciones por accidente de trabajo

Como sabes, mensualmente el empresario cotiza a la Seguridad Social por los conceptos de accidente laboral y enfermedad profesional. Estas cantidades cubren los siguientes derechos de los trabajadores:

  • Asistencia sanitaria. Engloba el tratamiento, las intervenciones y la rehabilitación necesaria hasta el completo restablecimiento del afectado. En definitiva, se trata de una reparación íntegra del daño, que también puede incluir cirugía plástica y regeneradora, prótesis, ortopedia, implantes dentales, gastos de desplazamiento etc.
  • Incapacidad temporal. Se aplica a los trabajadores accidentados, con independencia de que el empresario haya cumplido o no sus obligaciones respecto a la Seguridad Social. Además, no es necesario haber cotizado previamente (no ocurre lo mismo cuando la baja es por enfermedad común o accidente no laboral). La cuantía que se percibe es el 75 por ciento de la base reguladora, desde el día siguiente al accidente.
  • Indemnización por muerte. Se halla regulada en el precepto 177 de la Ley General de la Seguridad Social. El cónyuge viudo o el sobreviviente de una pareja de hecho tienen derecho a una indemnización de 6 meses de la base reguladora del mes anterior al fallecimiento. A los huérfanos o ascendientes dependientes del fallecido les corresponde sólo una mensualidad.
  • Incapacidad permanente. Es la situación en la que queda el trabajador que, tras haberse sometido al correspondiente tratamiento, se ve afectado de reducciones anatómicas o funcionales graves susceptibles de determinación objetiva y previsiblemente definitivas, que reducen o anulan por completo su capacidad laboral. Cuando la incapacidad es permanente total, el beneficiario tiene derecho a una indemnización equivalente a 40 mensualidades de la base reguladora. En caso de incapacidad permanente absoluta, corresponde una pensión vitalicia del 100 por cien de la base reguladora. Si nos hallamos ante una gran invalidez, al trabajador le corresponde la pensión vitalicia incrementada con un complemento, para remunerar a la persona encargada de atender al afectado.
  • Indemnización por lesión no invalidante. Se concede cuando en un accidente de trabajo el afectado sufre lesiones, deformidades o mutilaciones que, sin ser invalidantes, afectan a su integridad física o le provocan un perjuicio funcional o estético. Su cuantía se fija por baremo y, como es lógico, varía en función del grado de afectación de la víctima.
  • Indemnización por omisión de medidas de seguridad por parte del empresario. Cuando el trabajador afectado no es responsable al 100 por cien del accidente y se demuestra que el empresario no se ocupó de cumplir las medidas de seguridad exigidas legalmente, el primero puede reclamar la oportuna indemnización al seguro de responsabilidad civil de la empresa.
  • Recargo. Las prestaciones pueden incrementarse entre un 30 y un 50 por ciento (porcentaje a cargo de la empresa), cuando el empresario incumpliere alguna medida de seguridad e higiene en el trabajo.

Qué es el seguro de convenio colectivo

El de convenio colectivo es un seguro especial contratado por las empresas y cuyo objetivo es proteger a los trabajadores de una hipotética incapacidad permanente o fallecimiento, durante el desempeño de la actividad laboral.

Son muchos los convenios colectivos que obligan a suscribir este seguro, cuyas primas y cuantías se actualizan en negociaciones anuales. No depende de las causas del accidente, a diferencia del seguro de responsabilidad civil (se cobra aunque no haya habido ningún tipo de omisión de medida de seguridad por parte del empresario).

Cuando la empresa tiene contratado este seguro, la reclamación suele realizarse extrajudicialmente. Debe existir un reconocimiento, por parte de la Seguridad Social, de la correspondiente incapacidad y la obligación de suscribirlo por parte de la empresa.

Esta indemnización al margen de la Seguridad Social depende, por tanto, de tres factores básicos: convenio colectivo de la profesión en cuestión, grado de incapacidad y ámbito territorial en el que se produce el accidente laboral.

Te aconsejamos que, en caso de accidente de trabajo, te dirijas a un despacho de abogados especializado en esta área, para saber si tienes derecho a una indemnización por seguro de convenio o a cualquier otra de la Seguridad Social. En Garanley Abogados estamos a tu disposición, para solventar ésta y cualquier otra duda que se te plantee en torno a las indemnizaciones por accidentes laborales. ¡No dudes en consultarnos!.