La omisión del deber de socorro en sus distintas variantes

El delito de omisión del deber de socorro en España está regulado en los artículos 195 y 196 del Código Penal. El tipo básico está conformado por dos modalidades: la principal u omisión de auxilio personal (195.1) y la subsidiaria (omisión de petición a terceros, cuando se está imposibilitado para prestar ayuda directamente).

La omisión del deber de socorro es uno de esos delitos que aparece casi a diario en las crónicas de sucesos de prensa, radio o televisión. Es probable que, aún careciendo de formación jurídica, conozcas plenamente su alcance y consecuencias. Cuando escuchas que un conductor ha arrollado a un ciclista, por ejemplo, dándose a la fuga tras el incidente, seguro que te preguntas cómo es posible acción tan inhumana por parte de una persona. Lo cierto es que este tipo de situaciones se dan a diario y ¡ojo!, porque puedes incurrir en este tipo delictivo sin ser necesariamente el causante o responsable del accidente.

¿Incurro en omisión del deber de socorro si soy testigo de un accidente de tráfico y no ayudo a las víctimas?. ¿Qué penas acarrean las distintas variantes de este delito?. Soy una persona con discapacidad, ¿también cometo delito si no ayudo a un herido en un siniestro?. A todos estos interrogantes tratamos de dar respuesta en los siguientes epígrafes.

Regulación legal y definición de la omisión del deber de socorro

La regulación legal del delito de omisión del deber de socorro pretende garantizar una mínima solidaridad social. Es importante que prestes mucha atención a todo lo que explicamos en este artículo, porque para incurrir en este tipo delictivo basta con no hacer nada, no ayudar a un semejante cuando éste precisa tu auxilio. Pero, como es lógico, existen matices, excepciones y dispares grados de responsabilidad. A continuación, lo analizamos con detalle.

Los artículos 195 y 196 del Código Penal configuran la omisión del deber de socorro en el ordenamiento jurídico español. El primero de los preceptos aporta una definición palmaria de este delito: incurre en el tipo quien no ayuda a semejantes que se encuentran en situación de desamparo y peligro manifiestos, siempre que no exista riesgo para sí mismo o terceras personas. Este último matiz es trascendental, porque se exime de responsabilidad penal a la persona que, obligada a asumir un peligro excesivo en la operación de rescate o ayuda, termina no realizándola.

Obviamente, pueden darse casos concretos de muy diferente índole y con soluciones judiciales también dispares. Por ejemplo, si circulas por una carretera y eres testigo de un accidente de tráfico, la ley te obliga a pararte y a socorrer a las víctimas. Sin embargo, puede ocurrir que, al pasar, compruebes cómo los accidentados están siendo atendidos por otros ciudadanos o por personal sanitario. En este caso, lógicamente, no cometerías un delito si decidieras continuar tu viaje y la ayuda prestada por el resto de ciudadanos fuera suficiente.

Por otra parte, una persona con discapacidad (con movilidad reducida, por ejemplo) también puede incurrir en delito de omisión del deber de socorro. Bastaría que se topara con alguien en peligro manifiesto y no pidiera ayuda a otras personas o no llamara al teléfono de emergencias.

El artículo 195 del Código Penal castiga las acciones descritas hasta ahora, con multas que oscilan entre los 3 y los 12 meses.

Hasta aquí la omisión del deber de socorro por parte de personas no responsables del siniestro en cuestión. ¿Qué ocurre entonces cuando el causante del accidente de tráfico es quien omite la ayuda a los heridos?. Pues bien, pueden darse dos situaciones diferentes:

  • El accidente obedece a razones fortuitas.

En este caso, la omisión del deber de socorro a la víctima o víctimas se castiga con una pena de prisión de entre 6 y 18 meses.

  • El accidente es consecuencia de una imprudencia.

La sentencia puede condenar al imprudente que niega el auxilio a las víctimas a una pena de prisión de entre 6 meses y 4 años de duración.

Omisión del deber de socorro por parte de personal sanitario

El precepto 196 del Código Penal, por su parte, se centra en una variante especial y específica del delito (cuando es cometido por personal sanitario). El tenor literal de este artículo dice así: “El profesional que, estando obligado a ello, denegare asistencia sanitaria o abandonare los servicios sanitarios, cuando de la denegación o abandono se derive riesgo grave para la salud de las personas, será castigado con las penas del artículo precedente…”.

Así pues, el personal sanitario que incurre en un delito de omisión del deber de socorro es castigado con las penas reseñadas en el artículo 195. Además, puede sufrir inhabilitación profesional de carácter especial para empleo o cargo público por un período de entre 6 meses y 3 años.

Como indicamos al comienzo del post, la omisión del deber de socorro es un delito usual en la actualidad. Resulta frustrante saber que una acción tan poco humana está a la orden del día y que la misma, lejos de ser un mero acto insolidario, supone un peligro grave y manifiesto para la vida o la integridad física de las personas afectadas.

En Garanley Abogados estamos especialmente sensibilizados con las cuestiones jurídicas relacionadas con los accidentes de tráfico. Ten en cuenta que todos somos víctimas potenciales de este tipo de siniestros. Si tienes cualquier duda al respecto, no dejes de contactar con nosotros para preguntarnos. Disponemos de un departamento específico para esta temática y estamos encantados de ayudarte y arrojarte algo de luz al respecto.

La omisión del deber de socorro en sus distintas variantes
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