¿Qué es el “recargo” en las indemnizaciones por accidente laboral?

El recargo sobre las indemnizaciones de accidentes laborales no es más que una compensación a costa del empresario infractor, que resarce al trabajador de una conducta especialmente dolosa por parte del empleador.

Probablemente hayas escuchado en alguna ocasión el término latino “restitutio in integrum”. Si ignoras su significado, a continuación te lo aclaramos. Es importante entender su alcance, para comprender también la esencia y funcionamiento del “recargo”.

La restitutio in integrum es una figura jurídica heredada del derecho romano, que significa “restitución por completo o por entero”. El principio implica devolver las cosas a su estado anterior, teniendo por no realizados los actos que provocaron los cambios. Esta institución es una de las bases que justifican el denominado “recargo” por parte de la empresa, en las indemnizaciones por accidentes de trabajo.

¿En qué consiste el recargo en las indemnizaciones por accidentes de trabajo?

La Seguridad Social garantiza una serie de prestaciones mínimas para las personas que sufren accidentes laborales. No obstante, en caso de conducta especialmente dolosa por parte del empleador, se ha articulado una compensación extraordinaria (recargo), para resarcir dicha actuación de la empresa. El objetivo de la misma es dejar a la víctima en la misma situación que tenía antes de sufrir el siniestro.

El pago del “recargo” es responsabilidad, por consiguiente, del empresario infractor. Esta compensación incrementa todas las prestaciones del sistema de la Seguridad Social, implementadas como consecuencia del accidente laboral. Los beneficiarios de la misma son el propio empleado, su cónyuge e hijos.

Si deseas reclamar el derecho al “recargo” de prestaciones por accidente de trabajo a consecuencia de falta de medidas de seguridad, debes tener presente el plazo de prescripción de cinco años al que se somete.

Requisitos para la compensación

Son imprescindibles, para que pueda aprobarse el “recargo”, las siguientes premisas:

  • Debe producirse un accidente laboral o enfermedad profesional.
  • La víctima tiene derecho a recibir prestaciones económicas de la Seguridad Social.
  • Existe un incumplimiento, por parte del empleador, relacionado con la prevención de riesgos laborales.
  • Relación de causalidad entre dicho incumplimiento y las lesiones sufridas por la víctima.

Cuantía del “recargo”

La cuantía del “recargo” oscila entre un 30 y un 50 por ciento, debiendo ser proporcional a la gravedad de las faltas e infracciones cometidas por el empleador (por ejemplo: a una infracción leve le correspondería el 30 por ciento, a una grave el 40 por ciento y a una muy grave el 50 por ciento de recargo).

El responsable exclusivo del pago, como indicamos anteriormente, es el empresario que ha cometido la infracción. Ten en cuenta, además, que existe una prohibición expresa de aseguramiento de este riesgo. No cabe la responsabilidad subsidiaria, aunque sí puede darse la solidaria (trabajos compartidos por empresas en régimen de subcontratas, por ejemplo).

Igualmente, debes saber que el “recargo” es compatible con otras indemnizaciones por responsabilidad civil y con el seguro estipulado en el convenio colectivo.

Por otra parte, siempre resulta polémica la idea del incumplimiento doloso, por parte del empresario, como requisito imprescindible para que pueda fijarse la compensación objeto del presente post. ¿Una concurrencia de culpas no sería suficiente para poderse aprobar el “recargo”?. Un abogado especialista en indemnizaciones por accidentes de trabajo te sacará de esta duda y defenderá tus derechos frente al empleador y a las decisiones que tome la Seguridad Social.

Procedimiento de tramitación del expediente de “recargo”

El procedimiento puede iniciarse de oficio, por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), a instancia de parte o a iniciativa de la Inspección de Trabajo. Se requiere una propuesta sobre las circunstancias concurrentes, norma infringida, causas que motiven el incremento de las prestaciones y el porcentaje del mismo que se estime conveniente.

El procedimiento finaliza con una resolución, en la que se establece la existencia o no de medidas de seguridad social y, en caso de aprobarse el “recargo”, el porcentaje de incremento que debe correr a cargo del empresario.

Si eres un trabajador víctima de accidente laboral, ten presente que estás en tu derecho de reclamar la compensación, aunque la Inspección de Trabajo no hubiese actuado contra la empresa tras el siniestro.

Garanley Abogados vela por tus derechos en caso de sufrir un accidente de trabajo o enfermedad profesional. Si te hallas en alguna de las situaciones descritas en el presente post, no dudes en contactar con nosotros. Te ofreceremos asesoramiento personalizado sin compromiso e información sobre los pasos a seguir. No claudiques a la hora de defender lo que legalmente te corresponde. ¡Te esperamos!.