La reclamación por vicios ocultos en una compraventa

La reclamación por vicios ocultos en una compraventa se refiere principalmente a aquellas deficiencias, fallos o desperfectos de los que el comprador no fue informado y que, al poco tiempo, aparecen. Las reclamaciones más frecuentes están relacionadas con la compraventa de viviendas o de vehículos. En otras palabras, un vicio oculto es un defecto oculto que, para poder reclamar, debe aparecer en un determinado plazo de tiempo desde que se produjo la venta. Si se detecta el fallo o defecto dentro del plazo legal, el comprador tendrá derecho a exigir al vendedor su reparación.

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Reclamación por vicios ocultos en vivienda

Pongamos por ejemplo que hemos adquirido una vivienda de segunda mano, en apariencia en buen estado y, a los pocos meses, descubrimos que tiene goteras y eso obliga a una reparación total del tejado o que empiezan a fallar las tuberías y el fontanero nos dice que, por tiempo y uso, habría que cambiar toda la instalación. Son lo que se denominan, en términos jurídicos, los vicios ocultos de una compraventa. Lógicamente, tiene que tratarse de defectos que entrañen un riesgo para los ocupantes y que, de haberlo sabido, el ahora propietario no la hubiera adquirido o, al menos, no al precio fijado.

En el caso de las viviendas, los vicios ocultos suelen ser defectos de construcción –por ejemplo, si se han utilizado materiales de baja calidad-. Defectos que no solo afectan a las viviendas nuevas, también las de segunda mano pueden esconderlos y salir a relucir tiempo después de realizarse la compraventa. Entre los vicios ocultos más comunes se incluyen los problemas de tuberías, grietas grandes en las paredes, desprendimiento de ladrillos, humedades y filtraciones y colocación de colectores defectuosos.

Cuando se trata de una vivienda nueva será el promotor o constructor el encargado de subsanar las deficiencias, tal y como establece la Ley de Ordenación de la Edificación, Ley 38/1999. El vendedor será el responsable de los daños materiales que afectan a los elementos estructurales y el plazo de reclamación es de diez años. Se reduce a tres cuando los vicios ocultos afectan a los elementos constructivos o instalaciones. Y a un año por defectos de acabado (pintura, goteras…).

 

Reclamación por vicios ocultos en vehículo

La compraventa de vehículos también es objeto de vicios ocultos, entendiéndose como un grave defecto que afecta a su funcionamiento y seguridad, como por ejemplo una avería importante del motor. Un defecto, imperceptible a primera vista, que no solo afecta a su uso, sino también a su valor, por lo que el comprador o no lo hubiera adquirido o lo hubiera hecho a un precio mucho menor. En este caso, desde la entrega de las llaves del coche, tenemos un plazo de 6 meses para reclamar y exigir que el vendedor subsane los defectos. Vicios ocultos que pueden estar presentes en los coches nuevos –por ejemplo, por un defecto de fabricación- y en los de segunda mano (en este caso es aconsejable, antes de adquirirlo, solicitar su revisión completa).

La reclamación por vicios ocultos en una compraventa
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