Saneamiento de vicios ocultos en la compraventa de vehículos

El vendedor está obligado al saneamiento de los vicios ocultos que el vehículo tuviera en el momento de la entrega, siempre y cuando tales defectos lo hicieran impropio para su uso o cuando, de haberlos conocido el comprador, éste no habría adquirido el automóvil o habría pagado un precio inferior por el mismo.

Si te ronda por la cabeza la idea de comprar un coche, presta mucha atención al tema que abordamos en el presente post. Adquirir un vehículo es, en muchos casos, una de las mayores inversiones a las que hacen frente las familias españolas, por lo que debe irse con pies de plomo y conociendo al detalle todos los derechos que nos amparan.

En este caso, abordamos la cuestión de los vicios ocultos en una compraventa de vehículos y el saneamiento de los mismos. Para que entiendas mejor el asunto, comenzamos con una definición.

Qué es un vicio oculto

Un vicio oculto es un defecto o anomalía grave en el vehículo objeto de compraventa, que no se encuentra a la vista y que provoca una merma de la utilidad y del valor de aquél. La tara ha de ser preexistente al momento de la venta y debe hacer impropio el coche para su uso normal y habitual. De haber conocido el vicio, el comprador no habría accedido a realizar la transacción o, en caso de hacerlo, habría pagado menos dinero por el bien.

Por vicio se entiende una imperfección o deterioro, pero también una alteración de la calidad o de las cualidades de los componentes del objeto en cuestión. Quedan excluidos los desperfectos susceptibles de ser identificados en una inspección rutinaria previa a la entrega. También es destacable el grado de conocimiento que posee el comprador. Por ejemplo, si el adquirente es un perito o mecánico y no detecta el vicio oculto, cuando debería haberlo reconocido gracias a sus conocimientos, el vendedor podría dejar de ser responsable del defecto.

Regulación

Los artículos 1.484 y siguientes del Código Civil son los encargados de regular esta materia. El primero de estos preceptos establece lo siguiente: “El vendedor estará obligado al saneamiento por los defectos ocultos que tuviere la cosa vendida, si la hacen impropia para el uso a que se la destina, o si disminuyen de tal modo este uso que, de haberlos conocido el comprador, no la habría adquirido o habría dado menos precio por ella…”

Dispones de un plazo de seis meses, a contar desde el momento de la entrega del vehículo, para exigir al vendedor el saneamiento de los vicios ocultos. Y te preguntarás: ¿qué ocurre si la persona que me vende el coche ignora la existencia de dichos defectos o deterioros?. Pues bien, el Código Civil es claro al respecto: “el vendedor responde al comprador del saneamiento por los vicios o defectos ocultos de la cosa vendida, aunque los ignorase”. No obstante, la disposición no rige si se estipula lo contrario.

Cuando la compraventa se realiza entre particulares no opera la legislación relativa a garantías, a diferencia de lo que ocurre si la transacción se efectúa con un concesionario, por ejemplo. Es importante que diferencies, por tanto, la garantía del saneamiento de los vicios ocultos. El plazo de seis meses al que nos referíamos anteriormente se relaciona con desperfectos que el coche ya tenía en el momento de entregarlo y nada tiene que ver con una garantía.

Opciones para el comprador

Si has comprado un coche con vicio oculto, cumpliéndose los requisitos indicados en los párrafos anteriores, tienes dos posibilidades:

  • Desistir del contrato, por medio de la acción redhibitoria (el vendedor te devuelve el dinero pagado previamente).
  • Rebajar la cantidad que ya abonaste, de manera proporcional y en función de las características del desperfecto (acción quanta minoris).

Recuerda igualmente que, tal y como establece el artículo 1.486 del Código Civil, si el vendedor conocía el vicio oculto en el momento de realizar la transacción y no te lo hizo saber, tienes derecho además a ser indemnizado de los daños y perjuicios ocasionados, siempre y cuando optes por la rescisión contractual.

Pasados seis meses de plazo, desde la entrega del vehículo, pierdes el derecho a exigir el saneamiento de los vicios, aunque puedes reclamar judicialmente por otros conceptos. En un despacho de abogados especializado en la materia te explicarán esas otras vías, además de asesorarte en profundidad sobre el saneamiento de defectos ocultos.

Garanley es un bufete con años de experiencia, en el que estamos abiertos a tus dudas y sugerencias. No tengas reparos en contactar con nosotros, si te encuentras en un caso parecido al descrito en este post o si precisas asesoramiento legal de cualquier tipo.

Saneamiento de vicios ocultos en la compraventa de vehículos
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